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Homenaje a
Noel Nicola Tercer Aniversario A guitarra limpia |
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Homenaje a Noel Nicola en el tercer aniversario del espacio A
Guitarra Limpia, con Rey Guerra, Santiago Feliú, Alberto Tosca, Marta
Campos, Alejandro Valdés, Manuel Argudín, Ariel Díaz, Martín Rago, Samuel
Aguila, Fernando Bécquer, Ihosvany Bernal; Sábado 24 de noviembre del
2001 Noel Nicola nació en la Habana el 7 de octubre de 1946. Comenzó sus
estudios de música a los 7 años en el aprendizaje del flautín con Dovane
Voth. Compone canciones desde la temprana adolescencia y cuenta hasta hoy
con más de 350 títulos.
Es fundador del Movimiento de la Nueva Trova y uno de sus máximos
exponentes. Integró el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. Se ha
presentado en importantes escenarios del país y ha realizado giras
artísticas por más de 30 países de Europa, América y África.
Su creación incluye, además, musicalización de poemas, música infantil
y temas compuestos para cine, televisión y teatro.
Ha obtenido diversos premios y distinciones durante su vida artística.
Su obra ha sido incluida en numerosas antologías y monografías. Ha grabado
doce discos en solitario entre los que se destacan: Comienzo el día
(EGREM, 1976), Así como soy (EGREM, 1980), Lejanías (EGREM, 1985), Noel
Nicola canta a Cesar Vallejo (IEMPSA / EGREM, 1986), Tricolor (EGREM,
1987), Dame mi voz (Unicornio, 2000), Noel Nicola con Santiago Feliú, (
Unicornio, 2001). Homenaje a Noel
Cuando el Centro Pablo, como lo llaman en confianza sus amigos, comenzó
sus encuentros "A guitarra limpia" hace hoy tres aniversarios, no sólo
revivió una hermosa tradición de la trova, sino que continuó una vieja
complicidad de Víctor Casaus con la canción a guitarrazos, la que
generalmente se considera la forma más genuina de trovar (y que muchos
trovadores y seguidores dirían que la única). Esa complicidad de Víctor se
remonta a aquel recital de poesía y canciones donde jóvenes poetas de "El
Caimán Barbudo", y un trovador desconocido que aún no se sabía tal, se
enfrentaran al público en Bellas Artes. Luego siguió un largo camino de
trova y poesía, del cual ya se ha hablado, aunque nunca lo bastante, y que
para mí personalmente tiene importancia porque en 1967 conozco
personalmente a aquellos jóvenes poetas en la Universidad de La Habana y
en 1968 ellos me introducen, con los recitales en la Escuela de Letras, al
trío de trovadores fundadores: Silvio, Pablo y Noel. A Pablo lo conocía
desde antes, de trajines cuarteteros mutuos, pero no en su nueva
condición. A Silvio y Noel los descubrí por entero y fundamos desde
entonces una larga amistad que ha sobrevivido a los años y hemos sometido
a prueba con pesadeces mutuas (o incomprensiones o testarudez, para
decirlo eufemísticamente), pero que se ha mantenido porque seguimos
creyendo en lo mismo que fundó nuestra amistad: las canciones, la poesía y
para qué sirven.
De esa fidelidad a los principios y de esa hosquedad, sirva como prueba
una anécdota que aparece en un hermoso libro inédito acerca de Silvio
Rodríguez, Por quién merece amor, de Guillermo y Ernesto Alemán.
Al ser Mientras tanto eliminado de la pantalla (y de la preocupación de
los burócratas), se pretendió hacer otro programa musical de jóvenes
figuras. Llamaron a Noel, que aún no conocía a Silvio. Después de dos
presentaciones el director del programa lo invitó a un tercero y le
confesó lo que quería: "formar una figura para desaparecer la figura de
Silvio Rodríguez". Noel, imagino que con suave expresión y dulces
palabras, le recomendó lo que podía hacer con la torre del canal 6, el
programa y probablemente con algún familiar querido. También imagino que
sin la ayuda de lubricante. "No hice más televisión tampoco", cuenta Noel,
"en unos sepetecientos años". Ni falta que le hacía. Ni a el ni a otros
que como él se impusieron en contra de los medios, salvo las apariciones
en TV Universitaria, de poco alcance y frecuencia, pero que salvó la
honrilla de los medios masivos, como diría un cronista deportivo. Su último disco, Entre otros, que es una muestra más de fidelidad y de
continuidad de su obra, reúne en torno a Noel a un grupo de amigos
entrañables, tanto trovadores como guitarristas, que es como un avance de
lo que hoy sucederá aquí, donde varios amigos cantarán canciones de
Nicola.
Quisiera terminar citando el párrafo final de las notas al penúltimo
disco de Noel, Dame mi voz, que escribí a petición suya, y que rompió su
silencio de varios años. Creo que esas palabras son válidas para toda su
obra y que demuestran que más de treinta años de canciones, entregas,
sinsabores, incomprensiones, recompensas, amores y amistades han hecho más
sólido al joven que conocí allá por 1968 y a quien sigo admirando, más
allá de sus 50, como creador y ser humano.
"El resultado de Dame mi voz es no solamente un regalo que nos hace
Noel Nicola, es también una celebración para la música, un rescate
largamente esperado de alguien que nunca debió haber dejado de cantarnos.
Afortunadamente, a pesar del tiempo de silencio, el trovador que es Noel
no ha podido dejar su guitarra: limpia, sin amarras, bien."
Germán Piniella
Es más, te perdono...
Te perdono el montón de palabras te perdono andar como tú andas, tus zapatos de nube, Te perdono los cientos de razones, los miles de problemas, en fin, te
perdono no amarme...
Lo que no te perdono es haberme besado con tanta alevosía Noel Nicola |
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